Sin comedores por conflicto de trabajadores

Autoridades, trabajadores y estudiantes se reunieron para abordar el conflicto. Foto @Fceusb

Soraya Villarreal / Departamento de Información y Medios USB.-

A la precaria situación del comedor, cuyos menús están adaptados a un costo bandeja de Bs. 1.750, se suma el conflicto planteado por los obreros debido a la falta de uniformes e implementos de trabajo que están siendo tramitados por el Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología.

El miércoles en la mañana, el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación Superior, Sutes, realizó una asamblea con todos sus trabajadores a fin de discutir el punto de la falta de uniformidad, además del tema de un grupo de trabajadores de las empresas concesionarias que aspiran ingresar a la nómina universitaria y percibir los beneficios de la III Convención Colectiva Única Universitaria, aprobada en julio pasado.

Los trabajadores acordaron varias acciones como medida de presión para agilizar la recepción de los uniformes, entre las que están declararse en asamblea permanente y, a partir de hoy jueves, no usar gorro ni tapabocas durante la elaboración ni distribución de las comidas.

Ante esta medida, para evitar incurrir en faltas de higiene y salubridad, la Dirección de Servicios recomendó no abrir el comedor, por lo que hoy no hubo desayuno ni almuerzo.

La vicerrectora administrativa encargada, Mariella Azzato, se reunió en la mañana de este jueves con un grupo de trabajadores de la Casa del Estudiante, en la que estaba Gabriel Mendoza, secretario general de Sutes, para informar sobre las gestiones que realiza la Universidad ante el MEU con respecto a los uniformes, y explicó que desde que el gobierno mantiene centralizada la compra de los uniformes, la función de la Universidad se limita a ofrecer detalles acerca de tallas y ciertas especificaciones de los uniformes e implementos de trabajo, y que la institución desconoce si existen problemas de logística, fabricación, materia prima, distribución, etc., en las empresas que trabajan con el gobierno esta dotación.

La Universidad está de manos atadas porque depende del gobierno la compra de estos implementos y no puede dar respuesta a los trabajadores ante la legítima exigencia de sus derechos, dijo Azzato.

La vicerrectora hizo un llamado a la conciencia de los trabajadores, pues la medida afecta a los estudiantes, quienes enfrentan una situación grave con los comedores cuyos menús no cumplen con las exigencias calóricas diarias debido a la falta de componentes (proteínas) y a la cantidad del servicio. Actualmente, los estudiantes están consumiendo solo sopa en el almuerzo.

Azzato recordó a los trabajadores que durante el último trimestre del año pasado el MEU aprobó el ingreso a la nómina de la USB de más de 80 obreros de las empresas concesionarias del servicio de comedor, “siendo ésta la única institución que alcanzó esta reivindicación para los mal llamados tercerizados”, de allí la solicitud a flexibilizar la medida mientras se tramita con los organismos del Estado tanto la uniformidad como la incorporación de un nuevo grupo de trabajadores a la nómina universitaria.

Por ahora, la USB está a la espera de la respuesta de Alfonso Urrea, director general del Vivir Bien y Atención a los Trabajadores del Conocimiento del MEU, y del representante del Ministerio del Trabajo.

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