Rodrigo Mijares: Con liderazgo y descentralización política es factible recuperar el Hospital de Niños

Rodrigo Mijares, profesor de la USB y coordinador de la Ugts.

Elsa Pilato / Departamento de Información y Medios USB.-

La recuperación de las instalaciones del Hospital de Niños J.M. de los Ríos es factible en un lapso de tres a seis meses con liderazgo, descentralización política y conocimiento de la epidemiología, en opinión del profesor Rodrigo Mijares, coordinador de la Unidad de Gestión de Tecnologías en Salud, adscrita a la Fundación de Investigación y Desarrollo de la Universidad Simón Bolívar.

En el programa A Tiempo de Unión Radio 1090 AM, Mijares resumió la evaluación al centro hospitalario que realizó la USB a finales del año pasado con el trabajo de un equipo multidisciplinario de profesionales, y que concluyó con una propuesta de recuperación presentada al propio hospital, a la Dirección de Salud del Municipio Libertador y a la junta del Ministerio de Salud. “Las autoridades de salud saben del trabajo de la USB, conocen que hace 21 años logramos levantar la operatividad del hospital de 26% a 64% y con sus diez quirófanos funcionando. En ese entonces, la inversión en ingeniería y tecnología fue de 910 mil dólares, un monto mínimo con respecto a lo que se ha invertido y perdido en los hospitales en los últimos años”.

Mijares enfatizó que para que pueda materializarse el apoyo de la USB a la recuperación del Hospital de Niños, tiene que haber “un liderazgo fuerte de médicos, enfermeras, personal de la propia institución, y tiene que haber descentralización política. No hacemos nada si todo responde a una ideología o al interés de un partido político”.

Epidemiología imprescindible

La USB realizó el trabajo en el Hospital de Niños a través de reuniones con los actores sociales internos y externos al sistema de salud, desarrolló una agenda social y una propuesta a los entes políticos que rigen el centro. “La agenda contiene estadísticas, indicadores, evaluación técnica industrial, prioridades en ejecución, políticas públicas; y la propuesta, además de insistir en el liderazgo y la descentralización política, plantea el conocimiento de la epidemiología para mejorar la atención médica. A partir de esta información, los ingenieros clínicos pueden actuar junto con los médicos. Por ejemplo, en el J.M de los Ríos, la principal causa de muerte es la sepsis, entonces con esos datos se trabaja con los especialistas para determinar la tecnología que pueda ayudar a disminuir los factores que están provocando esas muertes”.

Explicó Mijares que es necesario desarrollar programas de adiestramiento por parte de empresas especializadas y de la USB que abarquen principios físicos, indicadores básicos, y la interacción con el ser humano. “Es importante el trato directo con los representantes de las marcas, empresas acreditadas que brinden soporte; y si hay piezas que no se consiguen, en los laboratorios de la USB también estamos en capacidad de elaborar algunas de ellas. También recomendamos la creación de una subdirección de ingeniería clínica para gestionar la tecnología en sintonía con médicos y administración.”

La propuesta de la USB para el Hospital de Niños, destacó Mijares, se basa en los criterios de trabajo de eficacia: calidad y cobertura; eficiencia y seguridad. “Se generarían dos equipos de trabajo: uno operativo, liderado por un ingeniero y 4 TSU, que se ocuparía de resolver los problemas del día a día; y otro conformado por diez profesores de la Universidad, y estudiantes que estén realizando trabajo de grado o tesis doctorales, que se dedicaría a la planificación.”

El trabajo debe estar orientado a cumplir con el Principio de Pareto, resaltó Mijares, “buscar cuáles tecnologías pueden impactar en el mejoramiento de la atención del hospital en un 80%”.

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