En Venezuela se ha podido avanzar en la generación de conocimiento y aplicaciones en el área de la ingeniería de tejidos, gracias al trabajo desarrollado en instituciones como la USB y el Ivic

Desde hace quince años el Laboratorio de Bioingeniería de Tejidos de la Universidad Simón Bolívar ha realizado labor de investigación en estrecha cooperación con otras instituciones, en áreas como la biocompatibilidad de biomateriales, desarrollo de sustitutos dermoepidémicos, estudio del efecto de la piezoelectricidad en la regeneración ósea y desarrollo de sistemas de tubulización para regeneración del nervio periférico, entre otras.
Con el objetivo de apoyar y facilitar el vínculo de los productos de investigación generados en el Laboratorio con la sociedad, y a la vez administrar de forma más eficiente los financiamientos recibidos a través de la Locti, se creó la Unidad de Gestión de Terapia Celular, adscrita a Funindes USB, explicó la profesora Karem Noris, fundadora del Laboratorio de Bioingeniería de Tejidos y quien coordina ambas unidades.

Entre los servicios derivados de las actividades de investigación están la producción de medios de preservación de córneas para trasplante, la criopreservación de la membrana amniótica para el tratamiento de diversas alteraciones de la córnea y la producción de sustitutos dérmicos (piel artificial) para tratamiento de quemados y úlceras de la piel.

Noris indicó que hasta 2012, el Laboratorio contó con aportes Locti para la dotación de equipos e insumos y financiamiento de las investigaciones, pero desde entonces los recursos son escasos como para terminar de concretar los desarrollos, realizar estudios clínicos, validar y obtener los permisos y autorizaciones para la comercialización de productos que serían de enorme beneficio para la oftalmología y la cirugía plástica en materia de medicina regenerativa, puesto que el tratamiento de células y su combinación con métodos de ingeniería de materiales, bioquímica y fisicoquímica ayudaría a mejorar o reemplazar funciones biológicas.

En la actualidad, el Laboratorio se mantiene con los ingresos del Programa de Perfeccionamiento Profesional (PPP) para el Diseño y Gestión de Laboratorios de Cultivo Celular en Medicina Regenerativa, que se utilizan para la compra de insumos y el apoyo a los tesistas de pregrado y postgrado. “Empezamos a dictar cursos cortos que fueron muy exitosos, luego creamos el PPP, que aspiramos se convierta en una especialización”.

La primera cohorte contó con quince participantes, entre médicos, enfermeras, bioanalistas, biólogos, de los cuales trece culminaron el programa. La segunda cohorte está realizando el PPP en este trimestre abril – julio.

De acuerdo con la profesora Noris, el interés por la ingeniería de tejidos -parte del sistema de la medicina regenerativa-, es creciente, en especial entre los médicos. “Es fundamental el conocimiento en esta área, no sólo para biólogos e ingenieros, sino también para los médicos, quienes son los que aplican las terapias; por eso, va en aumento el interés del gremio por estudiar este campo, y la USB está fortaleciendo la formación a través de este postgrado”.

Como ejemplos de este interés, mencionó la reciente experiencia del Laboratorio apoyando la realización de una tesis de la especialización en cirugía plástica y reconstructiva del Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo; así como dos estudiantes de la Cruz Roja venezolana que se están formando en esta especialidad y están interesados en seguir estudios en ingeniería de tejidos.

Noris lamentó que existan prejuicios alrededor de la cirugía plástica y reconstructiva. “Estos especialistas se forman para reconstruir alteraciones de tejido, para la reconstrucción de lesiones en pacientes quemados y deformados por accidentes. La reconstrucción estética concierne a la salud en general, a brindar salud y que la persona se sienta bien, y esto va de la mano con el sistema de medicina regenerativa”.

La investigadora destacó que la bioingeniería de tejidos es un área que está empezando en todo el mundo, y Venezuela no se encuentra rezagada. “Aquí hemos podido avanzar también, en instituciones como la USB y el Ivic que trabajan en áreas que se complementan”.