Con cauchos quemados y escudos en mano, los estudiantes de la USB decidieron radicalizar su protesta y bloquear, desde el mediodía, el paso hacia esta institución ante la falta de respuesta del ministro Calzadilla a las solicitudes de los estudiantes que exigen un presupuesto y salarios justos, así como mejoras en las providencias estudiantiles. Al cierre de esta edición, a las 3:00 de la tarde, los estudiantes aún mantienen cerrado el acceso a la USB y el paso en ambos sentidos de la carretera Baruta – Hoyo de la Puerta.

Las demandas de los estudiantes se plantearon hace más de un mes sin obtener resultados satisfactorios, pese a las numerosas manifestaciones y actividades de protesta realizadas, por lo cual los estudiantes decidieron esta mañana tomar medidas extremas para llamar la atención no sólo del ministro, sino también de la sociedad venezolana, que finalmente también padece la crisis universitaria.

El problema universitario, informaron los jóvenes en la asamblea celebrada en el anfiteatro entre las 10 y las 11 de la mañana de este miércoles, se ha agravado debido a la reciente aprobación, por parte del gobierno, de una Convención Colectiva Única que no sólo desfavorece a los profesores y trabajadores, sino que además apunta a un cambio en las universidades, que amenaza su pluralidad y viola su autonomía.

Adicionalmente, los estudiantes reclaman que en las mesas de negociación instaladas para definir los acuerdos contenidos en dicha normativa laboral, no incluyeron a la Fapuv, un gremio legítimo que agrupa a un importante sector profesoral.

En ese sentido, ahora los estudiantes suman entre sus principales exigencias, eliminar esa Convención Colectiva Única e iniciar negociaciones con todos los gremios incluyendo la Fapuv, para obtener un “verdadero acuerdo nacional”.

Para el presidente de la FCE USB, Daniel Álvarez, “está en juego el alma de las universidades y nuestro futuro”, por lo que hay que asumir “nuestra responsabilidad como líderes de la sociedad, vamos a radicalizar la protesta, no vamos a ser violentos, pero tampoco vamos a dejar que nos humillen y se burlen de nuestras exigencias, hay que ser dignos”.

Durante la asamblea, Álvarez también mencionó la situación en la ULA, en donde algunos estudiantes en huelga de hambre desde hace 27 días, ya presentan fallas hepáticas que son incurables y les restan varios años de expectativa de vida, mientras el ministro Calzadilla se mantiene en silencio y se pretende volver a la normalidad.

Todos los estudiantes que tomaron el derecho de palabras coincidieron en que ya es tiempo de radicalizar la protesta para evitar la transformación de estas casas de estudios en instituciones socialistas. “No podemos dejar que nos intervengan”, exclamaron los jóvenes antes de dirigirse a la entrada de la USB para cerrar su acceso.

En los escudos que diseñaron los jóvenes pintaron varios mensajes: SOS por nuestras universidades, La USB se respeta, Universidad Sin un Bolívar, Presupuesto justo, Paz, No a la violencia, Universidad en extinción.

Fotos: Javier Zamora